jueves, 24 de junio de 2010

Siempre negatifo, nunca positifo



En un ataque de autocompasión adolescente, definí en un diario mi vida como "un eterno partido contra el Ajax". Me refería al Ajax de mediados de los 90, el de Van Gaal, lo más cercano al actual Barcelona de Guardiola, con su presión en todo el campo, su manejo constante del balón y la sensación de que el rival, ahí, no pintaba nada.

Me caía simpático Van Gaal y desde luego me alegré de que lo fichara el Barcelona.  No podía saber que yo iba a ser el único. Van Gaal, un tipo serio y metódico, con un ego sobredimensionado, llegó a la mediterránea Barcelona y empezó a portarse como un turista cabreado. Todo le parecía mal. Todos eran unos incompetentes. Nadie le entendía. La prensa se cebó como se ceban los del pueblo con el turista atildado: que si la libreta que lleva siempre, que si solo ficha a sus amigos holandeses, que si mira qué aires se da... La campaña tuvo tanto éxito que a los meses todo el Camp Nou gritaba aquel mítico "Fora Van Gaal" pañuelos en mano. En su primera temporada ganó la liga y la copa pero eso no pareció importarle a nadie.

Los guiñoles de Canal Plus -y hablamos de una época en la que los guiñoles de Canal Plus eran una referencia bastante aproximada de la opinión pública- le representaron con una cara que era una pared de ladrillo, cerrado acento del norte y una libreta en la mano, con la que frecuentemente hablaba. La verdad es que el hombre daba pena. Recuerdo a unos chavales en un entrenamiento gritándole "hijo de puta" a los pocos días de que su madre muriera. Recuerdo también a Nicolás Casaus, estandarte del barcelonismo de aquella época a sus noventa años, pedirles "por caridad cristiana" que se callaran, que ya estaba bien.

Y sí, estaba bien. Van Gaal era un actor torpe, sin recursos. Su mejor momento fue en la rueda de prensa famosa en la que se puso a gritarle a un periodista aquello de "tú eres muy malo" y "tu interpretación es siempre negatifffa, nunca positifffa". La reducción de la frase a su esencia: "Simpre negatifo, nunca positifo" causó furor como en su momento los "cobarrdes" de Chiquito o las manchas de las picotas. Van Gaal se fue al tercer año, el único en el que no ganó nada. Creo que nunca superó ese fracaso. Probablemente, nunca entendió en qué había fracasado, era junto a Cruyff el entrenador que más títulos había dado al Barcelona en 30 años y eso que solo se quedó tres. Había hecho debutar a Xavi y a Puyol, entre otros.

Se dedicó a dar tumbos y acumular fracasos: todo hasta 2008 que su AZ Alkmaar, algo así como el Deportivo de la Coruña holandés ganó la liga de calle y se plantó en semifinales de la UEFA. Volver a los orígenes. Zu den selbste sachen. Para blindarse de cualquier crítica se declaró a sí mismo un perdedor y un esteta. Eso lo hacemos muchos. El Bayern de Munich lo fichó pese a todo porque sabía que un perdedor que se declara perdedor es un ganador en potencia. Un mentiroso. Ganaron liga y copa. Perdieron la final de la Champions en Madrid. Enfrente tenía a un ganador empeñado en declararse ganador en cada entrevista. Es decir, otro mentiroso.

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